El otro día, en el recreo,
Renato me dijo de nuevo:
“Goorda”.

Y yo me quedé pensando…

Si en los talleres ESI de la escuela
hace rato lo venimos trabajando.
Y, por eso, ya sabemos:
que los juguetes y los colores género no tienen,
que no hace falta seguir ninguna moda
que cada persona se viste como quiere.

Que de los cuerpos, los kilos y las caras no se opina.
Que las mujeres podemos elegir ser pilotas, científicas,
presidentas, árbitras o futbolistas o adivinas.
(Y lo mismo los varones)

Que somos irrepetibles, especiales.
importantes y singulares.

 

 

¿Será que con sus familiares cercanos
de todo esto no habrá conversado…? 
Así que cuando Renato no me vio,
agarré su cuaderno de comunicación.
y le dejé escrito un mensajito para los adultos responsables:

 

“Estimada mamita y papito de Renato:
Hay algunos conocimientos de empatía y respeto
que su hijo todavía no ha incorporado
Y sospecho por su accionar que en su hogar
tampoco los tienen trabajados.
Por eso, aprovechando que el próximo taller
de Educación Sexual Integral en el cole es dentro de dos días
los quiero invitar a que asistan con su hijo en la primera fila”

Texto: Magela Demarco. Ilus: Hannah sun

 

 


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