Papá Noel: Esta es la tercera carta que te escribo. Sabés muy bien que para las niñas y niños del Planeta sos un referente –además de ser un representante indiscutido del consumo capitalista compulsivo y depredador, claro. Pero eso lo van a poder ver cuando sean más grandes–. Por eso, de nuevo, te vuelvo a pedir que des un volantazo importante en tu carrera y te hagas ecologista. Elegí regalos que no dañen el medioambiente, usá papeles de revistas y diarios para envolver los presentes, reutilizá aquellos regalos que repartiste, con los cuales los niños y niñas no jugaron y, te digo más, dejá de obsequiar siempre cosas, empezá a repartir vales de amor, de comprensión, de solidaridad, de cuidado y de risas.

En las dos cartas anteriores incluso te ofrecí mi ayuda para volverte un Papá Noel sustentable. Y nada. El señorito nunca me las contestó. Que se te haya traspapelado una, vaya y pase, ¿pero las dos? Esa ya no te la creo. Te estás haciendo el desentendido, como mucha gente de este mundo. Como mucha gente de este mundo que, frente a los problemas y las crisis, mira para otro lado. Pero, ¿sabés qué? El Polo Norte se te está derritiendo también a vos. La crisis medioambiental te va a afectar, igual que a todas y todos. Y no creo que a tus renos les de el cuero para llegar a otra galaxia en busca de un Planeta de repuesto…

Las salidas son colectivas, nunca individuales. ¿O a vos no te enseñaron ciencias naturales en la escuela? ¿No sabés que estamos tod@s interrelacionad@s en un ecosistema gigante? Y que lo que hace o deja de hacer una persona le termina afectando también a las otras. Si no lo sabías, decime al menos a qué colegio fuiste para publicar en las redes que nadie mande a sus hijos a esa institución de cuarta.

Esta tercera y última carta la escribo –y te juro que va a ser la última, porque si no me la contestás antes de que termine diciembre, paso de la advertencia a la acción: armo un escuadrón anti Santa y me voy yo misma a tirarles huevazos a todos los Papá Noeles que vea circulando por la calle o en los shoppings–. Te decía que esta última carta es para bajarte línea sobre otro tema tan fundamental e importante como la ecología.

No puedo creer que en pleno siglo XXI sigas con eso de la muñeca para las nenas y la pelota para los nenes. Cortala, che. ¿O no viste la inmensa marea violeta que viene haciendo olas por todo el mundo? Si no la viste rajá al oculista porque estás daltónico. ¿Hace falta que te explique que no hay juguetes para nenas y juguetes para nenes?, que todos son juguetes, por igual, y para cualquiera. ¿Hace falta que te enseñe que los colores no tienen género? No es celeste para él y rosa para ella. De hecho, mis colores preferidos son el azul, el celeste, el naranja, el violeta... Así que dejá de enchufarles la cocinita, la ollita y el cochecito del bebé a ellas y enchufáselos también a los pibes.

En todo caso, si ya no tenés tiempo de cambiar los regalos, da vuelta los obsequios y dale a la nena la pelota y al nene la muñeca. ¿O no viste que todavía está lleno de hombres que no cambian los pañales, no lavan la ropa, no van a hacer las compras, no cocinan, no limpian la casa, no ayudan a vestir a sus hij@s, no l@s bañan ni les preparan el desayuno...

Así que ya sabés, gordito, si para estas fiestas los regalitos no son igualitarios, con mis amigas ya tenemos pensado crear el Comando Mamá Nuelas, Antipatriarcales y Sustentables. Están los hashtags preparados para inundar las redes. No sé, vos fijate…

Maru PD: No pienso mandarte un beso, sí te adelanto los hashtags: #SantaMachirulo #Igualdad #Equidad #AbajoElPatriarcado #SeVaACaer #UnPapáConDelantal #ComandoMamáNuelas

#UnaNavidadDiferente

(La ilustración la saqué de Pinterest y no decía el nombre de la/el autora/or. Si alguien sabe, chifle)


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