Ese gordito de bigotes que está ahí era mi papá... es mi papá, y esa otra gordita, soy yo. Hoy hubiese cumplido 72 años.

Cada vez que pienso en mi viejo una sonrisa me toma de rehén los labios y al mismo tiempo se me aguachentan los ojos. Las dos cosas a la vez. Como cuando hay sol y llueve, y la combinación forma el arcoíris. Así, igualito.

Y es que aunque pasaron 17 años que ya no estás, para ir corriendo a abrazarme a tu panza, para regalarme flores, para ir a tomar helados de dulce de leche granizado juntos; 17 años que ya no recibo cartitas, consejos, ni abrazos de oso… mi niña interior sigue haciendo puchero. No se acostumbra a tu ausencia, todavía le hacés falta. Y ahora sí –ya muy de vez en cuando– sigue haciendo berrinches preguntándome por qué con tanto hijo de puta suelto en este mundo, te viniste a ir vos, un imprescindible. Para mí, para tus amigos y amigas y todos tus pacientes.
Y es que una siempre es chica para que se le mueran los padres (y las madres, claro).

Pero bueno, no me quejo. Agradezco a Dios haber tenido los viejos que tengo. Y me considero afortunada de que en sorteo de la vida a mí me tocara ese gordito bigotón que me quería “hasta el cielo” y “mucho, mucho; más que el atorrante al pucho”. Y que me enseñó todo lo que pudo de la vida, las relaciones humanas y el amor –aunque él no pudo aplicarlas tanto–.
Algunos de sus consejos que siempre recuerdo son: “El amor hace bien. Si no te hace bien, no es amor”; “No importan las palabras, importan los hechos; es fácil hablar al pedo, pero después hay que sostenerlo con las acciones” (Este concepto de la coherencia que se le hace tan difícil de aplicar al ser humano). Y la tercera, mi viejo era muy solidario y generoso. Él me decía: “Vos ayudá. Lo que haga el otro con tu ayuda ya no depende de vos”.

Una pena que Tobi no te haya conocido en persona. Se hubiera enamorado de tu panza, tus bigotes que daban besos cosquillosos y tus manos de oso que con cada caricia barrían los miedos.

Tenías razón cuando me decías: “Vos me querés a mí, pero cuando tengas un hijo/a vas a entender todo lo que yo te quiero a vos”. Lo entendí gordito = )

Te amo eternamente. Feliz cumpleaños, pa. Besos al cielo


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